Swing Mad | EL MUNDO DE TOMÁS
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EL MUNDO DE TOMÁS

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EL MUNDO DE TOMÁS

Hoy nos adentramos en Jerez, en un Jerez de solera, de paisajes místicos y nubes que parecen que piden a gritos una seguiriya o un martinete al paso elegante de un ejemplar de Hispano Árabe nacido en esta bendita tierra.

Nos recibe Tomás, cuarta generación al mando de una ganadería de caballos ejemplares. Tomás es un joven ganadero al que le atañe la responsabilidad de cuidar y mimar como si de sus propios hijos se tratasen estos fantásticos ejemplares criados en unas de las fincas más bellas del marco de Jerez, Berango, donde hace siglos moría el mar y que posee una de las vistas más impresionantes de la comarca jerezana donde parece que el tiempo no pasa.

Tomas nos cuenta la extraordinaria historia de este maravilloso lugar, que fue hace siglos asentamiento fenicio y hoy aún pueden encontrarse restos y vestigios de lo fue esta tierra en otro tiempo. Los atardeceres  parecen dormirse a fuego lento a causa de ese tono rojizo que le caracteriza cuando muere el sol.

En la casa podemos encontrar jaulas con diversos tipos de aves, cuadros, retratos de épocas pasadas o todo tipo de utensilios camperos que hacen de este lugar un emblema fundamental para entender el pasado y el presente.

La elegancia de sus caballos es casi simétrica con el vestir de sus propietarios pues aquí en este micro mundo ganadero todo va a compás y todo lo que concierne a estos bellísimos caballos se cuida con absoluto esmero. Al igual que es fundamental una montura artesanal para desmembrar el arte de estos bellos animales también lo es el vestir de su jinete con absoluta perfección para así dar el empaque pintoresco y artístico de la bella estampa del caballo.

Cae el sol y los Jack russel le avisan de que el día ha terminado, todo queda en silencio. Aquí en la capital mundial del vino, el flamenco y la cría caballar nos despide Tomás con una copa de oloroso en la cancela y por el camino escuchamos hipnotizados un cante del recientemente fallecido “Agujetas de Jerez” que nos confirma que lo que hoy hemos aprendido no es ni mucho menos una profesión sino un estilo de vida.

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Texto; Álvaro L-C González

Foto; Álvaro Medina.

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